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viernes, 31 de diciembre de 2010

El Diablo dando luz a TANGRAM


"Leyendo la letra pequeña"
Javier Jimeno Mate
Diablo.es


El Diablo, o lo que es lo mismo, Javier Jimeno Mate, dió luz a TANGRAM con su cámara fotográfica  en la VI Noche Tangram, el pasado 21 de diciembre.

La Tabacalera de Lavapiés es un lugar alternativo, autogestionado, en donde las habitaciones y los espacios se suceden como se suelen suceder los sistemas solares dentro de una galaxia: de forma aparentemente anárquica e independiente. Un lugar que sobrevive para formular lugares en donde la cultura tenga el barniz de lo espontáneo, es decir, "con propio impulso, apartentemente sin causa".

Suele haber escasez de luz.

Javier Jimeno dicta a su cámara lo que quiere ver. La cámara le replica, le desobedece, cobra vida, dice él que su único mérito muchas veces es hacer clic. Pero en el clic está su mirada, la profundidad de los ojos que presencian la escena. El artífice de la imagen es él porque vemos a través de su cámara lo que él quiere que veamos.

Trasladar las imágenes al arte es hacer que veamos lo que él sintió cuando vió lo que nosotros vemos ahora.

Un juego interplanetario entre el fotógrafo y nosotros sobre el interplanetario juego que todas las noches tiene lugar en la Tabacalera.

Invitamos a visitar esta página para ver.
Sobre todo, ver.
Lo que no se veía y lo que, aparentemente, no se podía ver.



Javier Jimeno
expone


"FOTOGRAFÍA EXPUESTA"

desde el  14 hasta el 31 de enero
en
LosDiablos Azules C/ Apodaca, 6, Madrid http://www.diablo.es/



©Tangramgrupo

lunes, 20 de diciembre de 2010

VI Noche TANGRAM



Somos
TANGRAM
porque creemos en la individualidad del colectivo:
piezas valiosas al servicio del grupo.

III Yo ya sabía lo de tus piernas

miércoles, 15 de diciembre de 2010

V Noche TANGRAM


Cartel: Vincente Drü


Somos TANGRAM
porque creemos en la individualidad del colectivo:
piezas valiosas al servicio del grupo.

Circulamos por la autopista de las palabras

domingo, 12 de diciembre de 2010

IV Noche TANGRAM



Cartel: Vicente Drü

Somos TANGRAM
porque creemos en la individualidad del colectivo:
 piezas valiosas al servicio del grupo.

De cada boca, un poema extraído, letra a letra, del lugar donde cuajan las palabras.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

III Noche TANGRAM


Cartel de Vicente Drü



Somos TANGRAM
porque creemos en la individualidad del colectivo:
Piezas valiosas al servicio del grupo.

Encañonar el universo, minúsculo e inmenso.
Como un arma recortada son los versos.

viernes, 19 de noviembre de 2010

CIANURO DE POTASIO



Lisergia,
hay un saltimbanqui sin ojos
y una chimenea que quiere comerme...
Encontré y reconocí tu olor
sobre el escote de una anciana
y me puse a lamerla;
parecíamos hermanos entregados
a la mentira de la sombra,
parecían guardianes de la cárcel del comercio,
no parecía que fueran a descubrirnos...
y me tomaste con fuerza de la mano
-vayámonos a casa- gritaste como un viento.
(Recogí mis ropas del suelo
y me despedí de mi amante.)
Lisergia,
encontré y reconocí tu silueta
entre la acera y la esquina,
entrelazado en los riachuelos de orina
que bordaban los adoquines,
y refregué mi sexo
(incauto)
una y otra
y otra
y otra vez hasta correrme...
apareciste de la nada
-vayámonos a casa- gritaste como un viento.
Recogí mi vergüenza del suelo
y me despedí de mi amante;
habíamos perdido
toda
toda la maldita tarde
intentando encontrarnos.


_____________________________________________________Vicente Drü

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mujer-guitarra o el equívoco del sirimiri y un "mi amor"


Resulta que las mujeres casadas, últimamente, están muy susceptibles, y si les envías un poema en el que se dice “ mi amor” y se les invita a “ aperturas” terminando con una declaración de principios sobre la aversión al protagonismo, se dan por aludidas cuando es evidente que el autor pensaba en otra persona aunque se lo mandase a ella.
A partir de esta inocente anécdota charlamos sobre si es bueno dar claves previas o posteriores de un poema. Como padre putativo de las claves, soy un enfervorizado defensor. El que se den antes o después es más discutible. La ventaja de darlas después es que liberan la imaginación del lector/oyente, aunque luego pueda llevarse un  chasco cuando conoce la clave que realmente motivó el poema.

Resulta que los poetas también han tenido una vida antes de limitarse a un solo “muso”, y, por eso, te puedes coser una vagina por amor o perder los dientes de tanto repetir el nombre del amado. A los llamados poetas de la experiencia nos cuesta aceptar que un poema pueda no estar basado en hechos reales, cuando se trata de un fenómeno muy habitual, pues precisamente la poesía se convierte en una vivencia más.
¡Qué manía tenemos los lectores de poner la cara y ojos  del autor en sus personajes! Es algo parecido a la demonización de actores especializados en hacer papeles de “malos” cuando su única culpa es bordar ese tipo de papeles.

Resulta que existe el agnosticismo sexual y que si no es sinónimo de castidad se le parece mucho. Me preguntaba si un joven guapo en sus  veintiséis años tiene derecho a privar a las jóvenes cervatillas de un apasionado viaje por el bosque de la sensualidad. Y claro que tiene derecho, pero es una pena apuntarse voluntariamente a ello cuando muchos años más tarde se entrará en un ateísmo sexual irreversible.

Resulta que hay poetas que escriben o leen poemas más  cortos porque les da por ahí. Y entonces la pedimos que repita para que la cortedad sea doblemente corta. Aunque me da que esa poeta tiene ahora  su cabeza en una performance de poesía erótica femenina en el Teatro Alcalá el martes 30, donde contará con el apoyo de TANGRAM por  el módico precio de tres maravedíes.

Resulta que una carta se puede terminar con una sentencia de que hay dos cosas a tener en consideración en la vida, y la segunda es la eternidad. Que toda destinataria  de carta  tiene derecho a su momento de protagonismo que aspira a ir más allá de la simple apertura.

Resulta que quien habla por boca de asno no rebuzna, sino  que crea un halo poético hasta que, repentinamente, sorprende con una de sus potentísimas imágenes que la han hecho famosa en el mundo entero. Y el burro se lo recrimina, porque  quiere un baño de imágenes, y ella no entra al trapo porque sabe que las bañeras están en vías de extinción y ahora se estila más el sirimiri de la ducha que también empapa, aunque sea por acumulación y no por inmersión.

Y resulta que hasta los poetas divinísimos hacen cancioncillas de serie B de putas porteñas a las que termina tocando la lotería, que es el tocamiento más rentable.

Finalmente, llegó Sivio Rodríguez que nos cantó habiendo poseído a una joven mujer instrumental. Guitarra de mujer, mujer guitarra.